En el día mundial sin tabaco no podemos dejar de volver
sobre el tema y preguntarnos ¿Por qué
cuesta tanto dejar de fumar? En un programa anterior dijimos que la nicotina es
la droga que nos produce la adicción, y desde receptores específicos que están
en las partes más profundas del cerebro se producen cambios químicos y sentimos
que nos mejora el ánimo, la atención y nos estimula en general, por eso hay que
estar muy conciente para decidir no agarrar un pucho.
No está demás repetir que además de la nicotina, el
cigarrillo contiene 400 sustancias químicas y
muchas cancerígenas como el alquitrán, monóxido de carbono, amoníaco,
arsénico, entre otras. En 7’’ la nicotina por la sangre llega al sistema
nervioso central y se une a los receptores correspondientes para producir la liberación de diversas
neuro-hormonas como dopamina, adrenalina, noradrenalina, serotonina, entre
otras,.que son las responsables de una serie de sensaciones placenteras que las
metemos en la bolsa de las recompensas positivas. En general los fumadores
tenemos identificados estos síntomas, también sabemos del daño y preferimos
ignorarlo, el problema es que nos ataca en especial a los que tenemos el sí
flojo y alguna conductilla adictiva flotando cerca
Entonces ¿qué pasa cuando el organismo no recibe la dosis de
nicotina acostumbrada? Dicen los
especialistas que es el momento en que se dispara una violenta reacción llamada
síndrome de abstinencia con síntomas molestos
que no los relacionamos con el efecto de la nicotina, como enojo, irritabilidad,
angustia, depresión, insomnio, alteraciones en la capacidad de atender y
concentrarse y a lo mejor le echamos la culpa a la suba del dólar, al perro o a
la cuenta del celular.
Decidir
dejarlo no es sólo cuestión de fuerza de
voluntad lo social pesa mucho, también
tiene que ver con la edad. Estudiaron que el 95% de las personas que dejan de
golpe y sin apoyo vuelven a fumar en el intervalo de un año. Además,
reconozcamos que no todos queremos
recibir ayuda. Les comento que
hay un té, llamado coro, que se vende en las dietéticas y
herboristerías que va reduciendo los
deseos de fumar. Probar no cuesta
Susana Abelson
No hay comentarios:
Publicar un comentario