Salimos del Club y mientras tomábamos la cervecita del estribo, contó
Sebastián que cuando llegó a los 25 años de casado, hizo un análisis de
su vida matrimonial y le comentó a Clarita, su esposa:
-Querida,
25 años atrás teníamos un Volkswagen, un apartamento cayéndose a
pedazos, dormíamos en un sofá-cama y veíamos televisión en una TV blanco
y negro de 14 pulgadas. Pero, todas las noches, yo dormía con una mujer
de 25 años.
Y agregó
-Ahora tenemos una mansión, dos
Mercedes, una cama súper King size y una TV de plasma de 50 pulgadas,
pero estoy durmiendo con una señora de 50 años.
La esposa, que parece ser una mujer muy sensata, le contestó al pasar:
-
"No hay problema mi amor. Salí de la casa y encontrá una mujer de 25
años que se quiera quedar contigo. Y cuando eso pase, con el mayor
placer yo haré que consigas vivir nuevamente en un departamento
cayéndose a pedazos, duermas en un sofá-cama y no manejes nada más que
un Volkswagen".
¿Sabés qué hizo Sebastián?...Dio media vuelta, sacó la basura y se fui a dormir…!
Y cuando estaban los dos en la cama, Sebastián le dice:
- Querida, para terminar, ¿dónde quedó aquella mujer linda y sabrosa que estaba para comérsela, esa con la que yo me casé?
La mujer le respondió, al descuido:
- Querido: vos mismo te la comiste…!
Mira bien el tamaño de tu barriga!!!
¡Convengamos que algunas mujeres maduras somos realmente extraordinarias!
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