Por Elsa Scopazzo
Susana me dijo que hoy está harta de pagar impuestos y ver que todo sigue igual
Le expliqué que en la Argentina habitan muchas especies autóctonas
como el ñandú, el armadillo, el cóndor que son objeto de estudio de los
especialista en la fauna. Pero investigaciones sobre economía
combinadas con sicología han detectado otras dos especies autóctonas:
los evasores moralistas y los evasores justicieros. Y si creen que esto
es lo único que nos faltaba, les comento que han sido detectados y
clasificados por un grupo de investigadores de una nueva ciencia, la
sicología de la evasión. Es que la evasión gana espacio en un contexto
de Estados muy endeudados tras la crisis de 2007 que ponen foco en el
aumento de la presión fiscal. La conclusión es que todos esos países el
incumplimiento en el pago de las obligaciones fiscales está relacionado
con una baja moral tributaria. Si esa es la razón, el horizonte es
espantoso.
9 de cada 10 argentinos sostiene que no pagar los
impuestos es incorrecto sin embargo el nivel de evasión es altísimo. Un
haz lo que yo digo, pero n lo que yo hago. La condena social aparece
cuando los incumplidores son empresas grandes o individuos millonarios
Ahí aparecen los evasores moralistas.
Además los investigadores
descubrieron que el incumplimiento es altamente contagioso. Pero la
historia de la evasión es muy antigua. La leyenda de Alí Babá y los 40
ladrones tiene su origen en la historia de un rey que rehusaba pagar
impuestos al califa de Bagdad. ¿Qué sería un evasor
justiciero?
En EEUU pasó algo muy curioso: una muchacha que se
hizo famosa por su lucha contra la tala de bosques dio varias
conferencias. Reunió 150mil dólares que debía pagar como impuesto a las
ganancias obtenidas y los donó directamente a un programa educativo
sobre ecología. Dijo: “No me niego a pagar. Se los doy directamente a
quienes el Estado debe ayudar con ese dinero” Es decir se convirtió en
evasora justiciera. Eso aparece cuando se percibe que los aportes son
malgastados y van a su destino legal. Entonces la evasión es una forma
de protesta. Lo ideal sería no pagar os impuestos con que se pagan los
sueldos de algunos funcionarios que dejen mucho que desear. Sería la
llamada “rebelión fiscal”
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