Por Elsa I. Scopazzo
Cada vez
que hablamos del agua comentamos la contaminación, la escasez, las
tierras secas e incluso la desaparición de los glaciares. Pero en estos
días tan cercanos a las fiestas quiero hablar del agua fuente de
placer, de alegría. El agua es un elemento ligado al cuerpo, al espíritu
y a la mente.Ya los romanos lo sabían y tenían sus balneum, los baños
donde el ciudadano se dejaba acariciar por aguas tibias, calientes o
frías para revitalizar su cuerpo .Entre los musulmanes la higiene
personal tiene un lugar preponderante en la sociedad islámica y que no
tenía en la Europa medieval en la que el cuerpo era considerado cárcel
del alma, provocador del pecado por lo tanto no merecía los cuidados
higiénicos o medicinales. El Corán especifica muy claramente el lavado
de manos, las abluciones antes, durante y después de las comidas y las
plegarias. Eso llegó a Europa en el siglo VIII y las fuentes del palacio
de la Alhambra, por ejemplo, fueron novedades en la España cristiana
que precisamente no era muy perfumada y limpita.Ya hemos hablado de la
contribución árabe a la agricultura Tenían claro la importancia en
los regadíos, las acequias o molinos de rueda y todo tipo de
construcciones para el aprovechamiento del agua. Podemos afirmar que la
herencia hidráulica andalusí modificó la economía hispana durante los 8
siglos que duró la invasión árabe. ¿Y la relación entre el agua y la
alegría? El agua además es el medio en el que desarrollan una serie de
deportes. El velerismo, el surf, la natación, el buceo son actividades
que el hombre practica en un elemento que no es su hábitat natural. La
navegación fue la primera que apareció cuando un hombre simplemente se
abrazó a un tronco y se dejó llevar por una corriente de agua. Nadar que
es el desplazamiento a través del agua mediante el movimiento de brazos
y piernas (diccionario dixit) Como deporte desarrolló cuatro
principales estilos pecho, espalda, crawl y mariposa delfín. Si
observamos, dos son de movimientos horizontales y de movimientos
verticales. Nadar supone una serie de movimientos de apoyo en el agua.
Dato curioso, el único ser de la naturaleza que debe aprender a nadar es
el hombre por que puede levantar los brazos y pierde sustentación. Los
animales tienen las patas para abajo y sólo siguen caminando,
digamos.¿Por qué hablé de agua y espíritu? Me refería al papel del agua
en los bautismos de distintas religiones. Propongo ese tema para otra
charla.
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